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El termo eléctrico es un aparato muy habitual en los hogares españoles, que se usa para calentar y acumular el agua a la temperatura deseada, todo ello
con la ayuda de una resistencia.

Este electrodoméstico permite que tu familia tenga acceso a agua caliente al instante y siempre que lo necesite.

Es por ello que elegir el equipo que mejor se adapte a tus necesidades no es una tarea sencilla, por lo que conviene que dediques tiempo a analizar todas las variables que pueden influir.

Desde Oscagas ponemos a tu disposición la información más relevante sobre cómo es la instalación de un termo eléctrico, para que puedas acertar en tu decisión. ¡Sigue leyendo el artículo que te hemos preparado!

¿Qué necesitas saber antes de una instalación de termos eléctricos?

Antes de instalar un termo eléctrico en tu vivienda, debes considerar las necesidades particulares de tu familia y las características del espacio en
el que lo colocarás. Entre los factores a tener en cuenta, están:

  • El tamaño de tu vivienda.

  • La cantidad de duchas o grifos que usarán agua caliente.

  • El número de personas que conviven y sus horarios de uso.

  • Que su precio se adapte a tu presupuesto.

Adicionalmente, te recomendamos que sopeses detenidamente los pros y los contras de este sistema antes de meterte de lleno en el proyecto. Entre los
beneficios de escoger un termo eléctrico, se encuentran los siguientes:

  • Son fáciles de instalar y más seguros, ya que no necesitan ventilación ni medidas de prevención adicionales.

  • La temperatura del agua se mantiene constante durante su uso.

  • No exige un caudal mínimo para su funcionamiento.

  • No hay revisiones periódicas obligatorias, por lo que ahorrarás en mantenimiento.

  • Es la alternativa más ecológica del mercado, ya que no utiliza combustibles fósiles.

Sin embargo, también presenta algunas desventajas que debes tener presentes antes de su instalación, como pueden ser que:

  • La cantidad de agua caliente es limitada, ya que depende de la capacidad de almacenaje del equipo.

  • Presenta cierto riesgo de inundación por avería, debido a que almacena gran cantidad de agua.

  • A mayor capacidad, más espacio se necesita para su colocación.

  • El suministro eléctrico tiene un precio más alto y volátil que el de otros combustibles, por lo que pagarás más por el servicio.

En función de estos datos, podrás decidir si un termo eléctrico es la opción más acertada para contar con un servicio de agua caliente fiable en tu residencia y qué tipo de equipo se adapta mejor a tu realidad familiar.

¿Cómo instalar un termo eléctrico?

Te aconsejamos que, antes de embarcarte en la instalación de un termo eléctrico, busques asesoría en un instalador profesional para que te ayude a planificarla adecuadamente y te ofrezca garantías de seguridad.

A pesar de que dichos equipos no requieren de conexión al suministro de gas ni una salida de humos, sigue siendo importante tener conocimientos técnicos de fontanería y electricidad para lograr que funcione adecuadamente.

El servicio técnico que lleve a cabo esta tarea, debe seguir una serie de pasos para completarla con éxito, como los enumeramos a continuación:

  • Escoger el sitio adecuado para instalarlo, siempre siguiendo la normativa de seguridad correspondiente y cerca de un enchufe que disponga de toma de tierra y de un punto de agua.

  • Cerrar la llave del agua y cortar la electricidad durante el montaje.

  • Colocar las fijaciones necesarias y colgar el termo en el lugar estipulado.

  • Conectarlo a la entrada de agua fría (señalizada con un casquillo azul), enroscando bien la válvula de seguridad.

  • Instalar el tubo que alimenta de agua el termo y colocar la llave de corte (que permite detener el suministro para desmontar).

  • Colocar la salida del agua caliente (señalizada con un casquillo rojo) y también la que la distribuirá hasta donde la requieras.

  • Llenar el termo, abriendo de nuevo el agua y asegurándote de que no existan fugas.

  • Purgar el aparato para sacar todo el aire residual, abriendo grifo por grifo.

  • Comprobar la estanqueidad de las conexiones, usando un detector especial.

  • Enchufar a la toma de corriente eléctrica, comprobando la conexión a tierra y considerando la potencia del dispositivo.

  • Programar la potencia y temperatura deseadas.

  • Comprobar que la luz del termo está encendida, ya que eso es señal de que está funcionando como es debido.

  • Cuando se apaga, significa que ya está listo para usarse.

Instalación del Termo Eléctrico: Precio

El precio de la instalación de un termo eléctrico en tu vivienda variará en función de diversos factores, entre los que destacan:

  • La marca y el modelo.

  • La capacidad de almacenamiento del equipo escogido.

  • La complejidad de la obra requerida.

  • La ubicación y distancia hasta la conexión de agua.

  • Las características físicas del termo, como peso y dimensiones.

El coste del equipo dependerá fundamentalmente de su espacio de almacenaje, por lo que el precio en función de este parámetro puede ser de:

  • 50 litros: entre 70€ y 420€.

  • 80 litros: entre 75€ y 500€.

  • 100 litros: entre 100€ y 600€.

  • 150 litros: entre 200€ y 650€.

Además, si cuentas con una preinstalación en el inmueble, el presupuesto total se reduce sustancialmente.

De media, un termo eléctrico más su instalación puede costar entre los 150€ y los 800€ aproximadamente.

Te recomendamos que como primer paso, pidas una propuesta personalizada a instaladores profesionales con experiencia demostrada en este tipo de servicios. El estudio que te presenten debe incluir los siguientes conceptos:

  • Instalar el termo en el sitio especificado.

  • Desmontar y retirar el equipo antiguo (si aplica).

  • Colocar y/o adecuar las tuberías de agua.

  • Conexiones eléctricas necesarias.

  • Equipo técnico cualificado y desplazamientos.

  • Prueba de funcionamiento.

Alternativa a la instalación de un termo eléctrico

Aunque un termo eléctrico es una opción de instalación sencilla y que exige menos inversión inicial, existen otras posibilidades que te conviene valorar antes de tomar una decisión definitiva. Entre las alternativas, están los calentadores a gas.

Este sistema es adecuado para viviendas en donde viven familias grandes y con mucha demanda de agua caliente, ya que permite un suministro ilimitado e instantáneo de este recurso.

Analizándolo desde una perspectiva económica, a pesar de que la inversión inicial de una instalación de gas es mayor que el coste de un termo eléctrico, a medio plazo te supondrá un ahorro. Esto se debe a que es un combustible mucho más económico que la electricidad y las facturas mensuales serán más baratas.

El calentador a gas es más aconsejable si vives en zonas cálidas, donde la demanda de agua caliente no es tan alta, mientras que el eléctrico es una buena opción para climas con frío muy extremo.

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Oscagas, servicio de instalación de termos eléctricos

Esperamos que este artículo te haya presentado toda la información necesaria para tomar una decisión y escoger el sistema que mejor se adapte a las necesidades de agua caliente de tu familia.

Tanto si decides instalar un termo de agua eléctrico como un calentador a gas, en Oscagas ponemos a tu disposición un equipo de profesionales cualificados y te garantizamos un servicio de instalación y mantenimiento de calidad.

No te lo pienses más y te ayudaremos a escoger el mejor equipo integrándolo en tu hogar. Si tienes cualquier duda o deseas solicitar un presupuesto de instalación, contacta con nosotros y te atenderemos de la mejor manera. ¡Te esperamos!