Formas de ahorrar energia en casa

Todos queremos ahorrar energía en casa para ayudar al medioambiente y que se note en nuestras facturas.

La buena noticia es que puedes lograrlo introduciendo algunos sencillos cambios en tus hábitos diarios.

Estas maneras de ahorrar energía que te proponemos te permitirán ahorrar dinero y hacer que tu hogar sea más ecológico. 

“Alrededor del 30% de toda la energía que se consume en nuestro país corresponde a los hogares. Un porcentaje, del cual, un 60% corresponde a la calefacción, un 25% al agua caliente y un 13% a la electricidad”.

Apaga los aparatos electrónicos cuando no los utilices

Una solución sencilla, que aunque parezca una tontería, es muy eficaz. Desenchufa los aparatos electrónicos cuando no los estés usando.

Esto puede ser una molestia, sobre todo en los aparatos de difícil acceso.

Entonces, nuestra recomendación es que utilices regletas y la apagues cuando no la estés utilizando, esto te hará ahorrar energía, pero también tiempo, pues podrás apagar varios dispositivos a la vez.

desenchufar aparatos eléctricos ahorrar energía

Haz lo mismo con las luces

Aunque pueda parecer muy obvio, es esencial que apaguemos las luces de las habitaciones cuando no estemos en ellas.
Muchas veces nos las dejamos encendidas sin ser conscientes de ello y esto puede suponer una gran diferencia en nuestro consumo.

Aísla puertas y ventanas

Un buen aislamiento en puertas y ventanas hace una enorme diferencia en el coste de la calefacción, que generalmente es el mayor gasto que debemos afrontar en lo que respecta a suministros.

Realiza revisiones a tu caldera

Otra manera de ahorrar energía y dinero es realizar el mantenimiento de la caldera de vez en cuando.

¿Sabías que puede suponer un ahorro de hasta el 10% en tus facturas de energía?

Esto se debe principalmente a que una caldera bien mantenida es más eficiente que una que no ha sido revisada, pues suelen crearse fallos que no se ven a simple vista.

Lo recomendable es una vez al año, aunque dependiendo de su antigüedad y estado es probable que necesite revisiones más frecuentes.

Sustituye tus bombillas por luces LED

Elegir bombillas LED puede ayudarnos a ahorrar energía, hasta un 80% en el coste de la iluminación de nuestro hogar.

Es cierto que su coste es más elevado, pero duran mucho más, amortizando rápidamente la inversión.

De hecho, pueden llegar a durar hasta diez veces más que las bombillas convencionales.

También es importante tener en cuenta que los LED generan muy poco calor, por lo que su uso es mucho más seguro que el de las bombillas incandescentes.

Así, no sólo ahorrarás dinero al cambiar a bombillas LED, sino que también estarás poniendo de tu parte para reducir la huella de carbono.

Toma duchas más cortas y evita los baños

Una de las formas más sencillas de ahorrar energía y dinero es tomar duchas más cortas.

Una ducha típica utiliza entre 18 y 56 litros de agua, mientras que un baño ronda los 150 litros.

Si acortas el tiempo de la ducha en sólo 2 minutos, puedes llegar a ahorrar hasta 2500 litros de agua al mes.

Además de ahorrar agua, las duchas más cortas también ahorran energía.

Calentar el agua para la ducha representa aproximadamente el 2% del consumo de energía de un hogar medio, por lo que cada minuto que reduzcas el tiempo de la ducha supondrá un ahorro significativo.

Así que, si buscas formas de ahorrar energía y dinero, acuérdate de ducharte más rápido.

Utiliza el tendedero en lugar de la secadora

Otra manera de ahorrar electricidad es utilizar el tendedero en lugar de la secadora.

La secadora es un electrodoméstico cómodo, pero consume mucha energía.

En cambio, para utilizar un tendedero todo lo que necesitas es el sol y el viento, y tu ropa estará seca en un abrir y cerrar de ojos.

Y esto no sólo es bueno para tu cartera, sino también para el medio ambiente. Secar la ropa en un tendedero reduce las emisiones de carbono y contribuye a reducir la huella de carbono.

Así que la próxima vez que necesites secar tu ropa, considera colgarla en el tendedero en lugar de meterla en la secadora.

Instala un termostato programable

Cuando se trata de ahorrar energía, una de las formas más eficaces es realizar la instalación de un termostato programable.

Ajustando la temperatura a tu horario, te aseguras de que tu sistema de calefacción sólo funcione cuando lo necesites.

De esta manera, nunca tendrás que preocuparte de desperdiciar energía cuando no estés en casa.

termostato regulable ahorra energía

En épocas de frío, asegúrate de que las puertas y ventanas estén bien cerradas

Para mantener tu casa a una temperatura agradable, es importante que tus ventanas y puertas estén bien selladas. Las corrientes de aire hacen que el aire frío entre en tu casa, aumentando los costes de calefacción.

Además, las corrientes de aire también pueden causar condensación, lo que provoca la aparición de moho.

También puedes instalar puertas o ventanas contra tormentas para obtener una capa adicional de protección.

En verano, mantén bajadas las persianas o cortinas durante el día

Una forma de mantener tu casa más fresca durante el verano es cerrar las cortinas y persianas durante el día.

Esto ayudará a bloquear los rayos del sol, impidiendo que calienten tu casa.

Siguiendo este sencillo consejo, tu casa estará más fresquita y podrás ahorrar energía y dinero, evitando un uso excesivo del aire acondicionado o de los ventiladores.

Instala lámparas solares en tu jardín

Este tipo de lámparas pueden ahorrar muchos kilos de gases a la atmósfera gracias al ahorro de energía de nuestro hogar.

Gracias a ellas, estarás generando tu propia energía solar sin necesidad de usar grandes sistemas de paneles solares.

Y lo mejor de todo es que el único gasto que tendrás que hacer es en las lámparas, pues la energía es completamente gratis.

Haz un buen uso del aire acondicionado

Mucha gente disfruta de la comodidad del aire acondicionado, pero es importante utilizar este servicio con prudencia.

Te dejamos algunos consejos para mantenerte fresco a la par que ahorras energía y no disparas tus facturas:

  1. Sella y aísla todos los conductos que pasen por zonas no acondicionadas, como áticos o sótanos. Así el frío no se escapa y ayuda a que tu sistema funcione de forma más eficiente.
  2. Cambia el filtro con regularidad y avisa a un técnico cualificado para realizar el mantenimiento del aire acondicionado.
  3. Utilízalo en el momento adecuado. Cuando sea posible, abre las puertas y las ventanas para refrescar tu hogar.
  4. Cuando sí lo tengas que utilizar, pon el termostato tan alto como te resulte cómodo: con cada grado de más, se ahorra más energía.

Ya no tendrás que volver a preguntarte cómo ahorrar energía en casa

Si aplicas estos sencillos consejos en tu día a día, te darás cuenta de que has conseguido ahorrar energía considerablemente. Tus facturas serán más económicas y, además, estarás ayudando a preservar el planeta.